lunes, 24 de agosto de 2009

Atravesando el desierto


Dios usa las cosas malas que nos suceden, muchas veces para demostrar su gloria, nos enseña a depender solo de El y no de nuestras fuerzas por eso son necesarias las aflicciones, pasar por el desierto.
Pero para conquistar la tierra prometida, no hay que regresarse a Egipto, debes atravesar el desierto… ¡Tu puedes lograrlo!

En el desierto aprendes varias cosas necesarias para la conquista:

1.- A depender de Dios absolutamente, no de tus fuerzas.
2.-Dios nunca te abandonará.
3.-No debes renegar de Dios o eso te costará más tiempo en el desierto.
4.-Que Dios mismo es tu proveedor.
5.-Siempre consigues agua en el desierto, Dios abrirá ríos…
6.-aumentas tu fe
7.-Te fortaleces para las tentaciones.

Recuerda algo…
Sin desierto no hay tierra prometida.

La palabra es atravesarlo no regresarse, ¡atrévete!! Crúzalo, la esperanza es que Dios te llevará de la mano o en sus brazos.


sábado, 22 de agosto de 2009


UN PLAN DIVINO QUE DEBEMOS CONOCER

Las relaciones sexuales fueron diseñadas por Dios para el desarrollo de la familia, la propagación de la raza humana y para el placer, ignorar este plan divino para la vida matrimonial produce serias consecuencias en la relación conyugal.

No importa cuán ingenioso sea el plan humano para la vida conyugal, nunca funcionará si no se basa en la intención del Creador. No existe duda de la intención de Dios de que mediante la relación sexual entre un hombre y una mujer con un compromiso para toda la vida, se propague la raza humana en un contexto de familia.

No es voluntad de Dios que un hombre comience a diseminar hijos producto de su unión con cualquier mujer que le dé la oportunidad o con cualquier mujer que sienta pasión.No hay dudas en las escrituras.

Las relaciones sexuales son un diseño divino para que mediante ellas tengamos hijos de forma placentera y dentro de la vida de familia, con un compromiso de amor, respeto y fidelidad hasta la muerte.

Publicado por la Pastoral Juvenil